Día 1 - New YorkLlegamos a La Guardia y una vez que recogimos el equipaje, salimos buscando en qué movernos hasta Manhattan. Ahí nomás estaban los colectivos que, por unos módicos USD 10, nos llevaban hasta Penn Station, en Midtown, a unas pocas cuadras del hotel. Así que subimos.
Cuando llegamos a la Central Station nos hicieron bajar porque teníamos que cambiar a una combi que, teóricamente, nos llevaba a Penn. Nos hicieron quedar esperando alrededor de 20 minutos debajo del puente de la Park Avenue hasta que viniera la siguiente, y mientras tanto nos re cagamos de frío.
Dos cosillas:
1. Si no hubiera sido que era el primer día y no estábamos del todo ubicadas, y a juzgar por nuestro entrenamiento posterior, podríamos habernos ido caminando tranquilamente.2. No deberíamos habernos quejado de ese HERMOSO frío.Finalmente la combi nos pasó a buscar y el viejo que manejaba estaba de buenas así que, en vez de dejarnos en los puntos fijados en el recorrido del bus (Penn Station, Port Authority y no me acuerdo cuál otro), nos fue dejando a cada uno en su hotel... un grande el viejo!!! y además escuchaba jazz!
Así fue como fuimos depositadas en la calle 32W y 5ta Ave.Hotel lindo, habitación espaciosa, limpio, funcional, con gym (???), y desde nuestra ventana en el piso 15 teníamos vista al Empire States (que estaba a la vuelta) y también a la cúpula del Chrysler.
Dejamos las valijas y salimos.
A esta altura es importante resaltar que a la flaca y a mí nos gusta mucho caminar, caminamos rápido, muy rápido, vamos casi siempre a ritmo de entrenamiento, y a la conjunción entre ese tipo de desplazamiento y el avistamiento turístico, le llamamos "trabajar". La realidad es que ninguna de las dos sabemos bien por qué, pero el estado de relax constante no nos sienta bien... Necesitamos trabajar.Tomamos la 5ta Ave hacia el norte alrededor de la 1.30pm. Pasamos por el Rockefeller Center y su pista de patinaje sobre hielo derritiéndose.

Pasamos por la Catedral de Saint Patrick, una belleza absoluta... En la foto sacada desde atrás de la escultura del Atlas que está en la vereda de enfrente, no me digan que no saqué una foto genial!

Y luego llegamos al Central Park y nos adentramos. Caminamos mil senderos internos.
POR DIOSSSS la cantidad de gente era infernal!No había un solo sitio que no estuviera repleto. Sacar una sola foto nos llevaba 20 horas, porque como buenas neuróticas, esperábamos a que no hubiera nadie... jajaja. A esta altura el nivel de "trabajo" cada vez iba más
in crescendo, para tratar inútilmente de escapar de la gente.
Como a mí me gusta estudiar a dónde voy, igual que como hice con los relatos de Londres, se van a tener que bancar el tono "guía de turismo" (Sole, te estoy serruchando el piso!!!), y les voy a ir contando cosas que a mi me resultan interesantes.
La ciudad de NY está compuesta por cinco boroughs (no sé cómo traducir esto, es algo así como municipio, pero me gusta más "condado"... jeje), Manhattan, Brooklyn, Queens, Bronx y Staten Island, repartidos en 3 islas y "continente"(?): Manhattan, Long Island (con Brooklyn y Queens), Staten Island y la tierra firme del Bronx.En la isla de Manhattan es muy fácil ubicarse. Tiene una serie de avenidas, de la 1era a la 12ava y un par con nombre (Park y Madison) que corren de sur a norte y donde la 5ta es el medio, y una serie de calles, numeradas también (la 1era al sur y subiendo...), cuya numeración empieza a contarse de 1 hacia el Este y Oeste de la 5ta... Imposible perderse!Pero claro! Desde "adentro" del Central Park, no se sabe bien a qué altura de calle estás.
Llegamos a un lago
(cuando llegamos al hotel nos dimos cuenta que habíamos caminado hasta la altura de la calle 87!!!), nos compramos un agua y nos quedamos un rato ahí sentadas a la sombra, porque con el frío de la mañana seguíamos con botas y campera, pero a esta altura hacían 30 grados! Después de una media hora o más, decidimos volver hacia el sur por otros mil senderos nuevos que no habíamos tomado antes.

Salimos del Central y decidimos volver por la calle Broadway... Mala idea!
Si el parque estaba atestado, esta calle era
LA locura. Ahí volvimos a apurar el paso.

Para las 6.30pm ya estábamos de vuelta en el hotel, muertas de hambre y cansancio, así que ducha de por medio, decidimos hacer lo que luego se transformaría en costumbre: comer temprano.
Nos fuimos a un restaurancito muy lindo a unas pocas cuadras al sur del hotel, donde nos topamos con la 2da peor clase de latino en USA, el puertoriqueño... qué mala onda, por favor!!!
Cuando entramos había alrededor de 5 mesas contra la ventana, y varias más en un salón al fondo, desde donde no se podía ver hacia afuera. De las mesas que estaban contra la ventana, sólo una estaba libre, que tenía un par de vasos que indicaban que había sido usada con anterioridad a nuestra llegada
(bueh... supongo que todas habrán sido usadas, el restaurant no parecía nuevo ni estaba a punto de quebrar... je!), y decidimos sentarnos ahí. Al toque se nos acerca el caballero que levantaba las mesas, nos saluda amablemente en inglés, y nos pregunta si no queremos ir al fondo del salón. Yo respondo amablemente en inglés también que, si no era molestia, preferíamos la mesa de la ventana.
Acá nomás el chabón se transformó. Levantó los vasos con furia, cara de orto mal, y comenzó a insultar en portoriqueño básico
(JELO-OUUUUU! castellano...), así que con mi mejor "argentino básico" le pregunté si tenía algún problemita... Específicamente, y a pedido de mi amigo Monje que siempre me pide que sea más literal, le dije:
- Disculpame flaco, cuál es tu problema con que nos sentemos acá? Me lo podés aclarar?
(
ahora imaginen esto saliendo de una "Mecha enojada", hablando entre dientes con los labios bien finitos... y van a tener una idea del tono utilizado)
El boludo se freezó! No se había dado cuenta que éramos latinas
(lo cual demuestra que, además de maleducado, era un REVERENDO boludo), contestó un "nada", con los malos modos de los que ya había hecho gala, y se fue puteando... un imbécil!
Por suerte la que atendía las mesas era otra persona. Una polaca divina con la que estuvimos charlando un rato, así que eso no nos arruinó la velada.
Después de comer, caminamos un poco por la 5ta y luego por Park Ave., y a las 9 nos fuimos a dormir.

Había sido un día largo!
Última noticia:
Hoy nació Lola, la hija de San y Gabi, mis amigos...
Nada... eso...=)