París / Lyon - Martes 29
La cagada de tener que dejar el hotel a las 10 y tener el tren a las 12.54 (sí, sí... 54, ni 50 ni 55... 54!), es que te queda tiempo muerto y perdido en el medio. Me pasó por comedida, no quise un tren más temprano porque tenía miedo de no llegar y luego, si bien atrasé un poco la salida del hotel hasta las 10.30, llegué a la estación a las 11, y todavía tenía casi 2 horas para cagarme de frío ahí. Y eso que la chica del hotel dijo que hacía menos frío que ayer... Un frío húmedo que se te mete en los huesos. "Por eso todavía no nevó", dijo ella, "porque el tiempo está loco".
A las 12.30 anunciaron la puerta para embarcar. Conté: locomotora, 8 vagones de primera, bagón con bar, y luego comenzaban desde el #1 los vagones de segunda. Yo me subí en el 15 y todavía quedaban como 3 más.
De nás está decir que los asientos de 2da son más cómodos y con más espacio que los aviones, y además tienen dos pisos en las dos clases.
Ahora... que alguien me explique por qué en Argentina los trenes eran deficitarios, ya casi no existen y los que sí existen son un caso! Ni que habñar que tardan dos días para hacer 800km, cuando este viaje tardó 2 horas para hacer casi 500...
El hotel no puede estar mejor y, a la vez, peor ubicado. Bajé del tren. Saqué mi pasaje al siguiente tramo para dos días después, y cuando salí de la estación, ahí estaba el hotel!
Claro que quedaba un poco lejos del centro, pero bueh... nada que no se solucionara con una buena caminata.
Un poco de geografía: Lyon está cruzada por dos ríos, el Ródano y el Saona. Mi hotel estaba del Ródano al Oeste y la parte vieja de Lyon, queda del Saona al Este.
La idea de tomarme las cosas con calma y descansar un poco no resultó demasiado bien. La idea era llegar hasta Notre Dame de Lyon, que era el punto más alejado. Lo que nadie me dijo (claramente no lo pregunté) es que para ir caminando tenía que subir el monte San Bartolomeo... o monte del Calvario, si me lo preguntan a mí. Casi escupo los pulmones!!!
Pero valió la pena. Unas vistas increíbles de toda la ciudad, y las ruinas del anfiteatro galo-romano en el camino de vuelta.
Cuando estaba bajando ví que podría haber subirdo con una especie de metro-funicular, pero a quién le importaba tomarlo cuando ya estaba de bajada. La parte vieja de Lyon son callecitas medievales empedradas, increibles. todas en forma de medialuna.
Para cuando terminé de bajar, alrededor de las 6 de la tarde, ya era casi de noche, así que me senté en un barcito a descansar, frente al museo de Bellas Artes y de una fuente divina, la Fontane de Bartholdi. Todo esto en la parte de la ciudad conocida como La Presquillle, que es el territorio que queda entre los dos ríos.
Lo impresionante del caso fue... 2 Killkenny por 4Euros... estaba feliz!!!!