Aquellos que hayan creído que me iba a poner a hacer una disquisición filosófica sobre matemáticas aplicada, probabilidad y Morgenstern y Neumann, lejos están de acertar (aunque ahora que lo pienso, un acercamiento al Dilema del Prisionero de Tucker con otro entorno, puede llegar a resultar divertido… Será la próxima!!) Uhh, eso sonó re nerd!!!
Mientras tanto, comienzo con MI Teoría de los Juegos, que no es ni más ni menos que la explicación “teórica” de algunos juegos que conozco, o mejor dicho, lo que yo tengo ganas de explicar al respecto… claramente!
Nota del redactor: Gracias Nacho por la inspiración para escribir esto… claro, si alguna vez te doy la dirección y llegás a leerlo!!! jajajaja
Hoy: TRUCO VIOLENTO

El Truco Violento es una variante del truco común que se juega, como se dice por mis pagos, a cara de perro.
En esta variante hay que hablar mucho, pero mucho, con los compañeros, porque el objetivo final y primordial es desconcentrar al oponente todo lo que se pueda.
Su versión más sofisticada se logra teniendo información sobre el oponente, al que en este juego también se lo reconoce como “el enemigo”.
La idea es ir soltando pedazos de información de la forma más perjudicial posible, tratando de desequilibrar y enojar al enemigo, sacarlo de las casillas y obligarlo a jugar sus cartas de manera compulsiva y gritando / aceptando tantos que ni él mismo quiere gritar o aceptar.
En esta modalidad, como podrán imaginar, la “falta” (falta envido) y el “vale 4” son moneda corriente. Con esto dejamos claro que no se mantiene un juego de tipo conservador, sino que siempre se lleva todo al límite.
Debe practicarse con apuestas de por medio, claro está! Pero estas apuestas no necesariamente tienen que ser en numerario, por el contrario, es mucho mejor dejar el dinero de lado y jugar por favores.
Ejemplo: hacer la cena, lavar los platos, ir a comprar puchos (modo a utilizar a las 3 de la mañana cuando el kiosco abierto más cercano queda a 5 cuadras), o simplemente por “prendas” humillantes, como salir a la calle con ropa interior por encima al grito de “Soy Superman” (si es con Z, mejor…).
Por lo antes expuesto, el Truco Violento siempre es mejor jugarlo entre amigos y en un ambiente con riesgos controlados, donde los “favores” a pagar sean solamente tonterías para divertirse, y que no requieran un cartel de “No intenten esto en sus casas…”
La forma más divertida es en mesa de 6 y manteniendo tanteadores paralelos para los “pica-pica”.
De esta manera, en un juego completo (chico, revancha y bueno), puede haber ganadores en el equipo perdedor y perdedores en el equipo ganador, y pueden existir 4 apuestas diferentes: una por el equipo y una por cada uno de los pica.
Si bien ha sido largamente discutido, y hasta en algunos casos hasta rechazado, esto permite implementar lo que se conoce como “compensación de favores”. Así, un jugador que haya perdido en el juego por equipo pero que haya ganado el pica individual, puede solicitar a su oponente (al caso, ganador por el equipo contrario) que lo reemplace en la tarea o prenda a cumplir por la apuesta general… se entendió?
Hay poco más que agregar sobre este tema, por lo que no voy a seguir extendiéndolo.
Sólo resta decir que el Truco Violento es una inagotable fuente de anécdotas que se mantienen a lo largo del tiempo, y que por la misma razón hace que, por lo general, tiendan a perpetuarse los mismos equipos y también las mismas rivalidades.
Alguna anécdota para aportar??? Yo me llamo a silencio…