Fue un fin de semana que saltó de una cosa otra, sin parar...
El sábado arranqué temprano, como siempre...
Post-it mental: cada vez duermo menos. Chequear si necesito medicación extrema o simplemente estoy más vieja de lo que creía... casi comprobado en párrafo siguiente.
Como decía, arranqué temprano, con una amiga en casa, empezando con deportes en HD... GUAUUUU!!!!!
Durante el paso obligado por el partido de Argentina - Nigeria, tuve mi ataque de vejez tejiendo una especie de bufanda, capa, mañanita (?) celeste y blanca, que me acompañará hasta que termine el mundial, y luego veré si me encariño o la rifo / tiro / la doy de premio por alguna pelotudez que se me ocurra armar en este antro. Seguimos con Inglaterra - EEUU, y de ahí al rugby con Argentina - Escocia.
En el medio, pasamos por lo telúrico, con empanadas salteñas y vino tinto...
De ahí, pasamos al oscurantismo, las ciencias alternativas, la brujería, el esoterismo... y la suma de otra amiga.
De ahí, sin escalas, pasamos a un ataque de juventud, que incluía drogas (no nosotras, pero con lo que olímos nomás, quedamos medio de culo...) y rock and roll, en un fantástico recital de Andrés Calamaro en el Luna Park... (y antes que lo digan, sí... para completar la frase está faltando el "sexo", pero de eso mejor ni hablar...).
Dedicado especialmente a Diecito que siempre se queda con las ganas, una de las canciones...
(Nota de la redacción: la canción NO es alusiva a Diez, pero la puse porque me gusta y al menos es uno de los videos "oficiales", y no las presentaciones de fotos u otros covers pedorros de esos que se encuentran fácil en "tu-tubo".)
Una frase de Andrés para resaltar:
"... te podés encontrar tirado en el piso, el cadáver de una Bic (marca de lapicera) sin columna vertebral..."
UOT??!?!?!?!?!??!?!
Parece que el muchacho también había tenido su ataque de sexo, drogas y rock and roll... o capaz que tampoco tuvo sexo, pero eso igual no hubiera aportado a la frase.
El domingo, otra vez temprano y de vuelta a la adultez y el aburrimiento, un poco de shopping para levantar el día, y como broche de oro del finde, en un lindo bar irlandés de Palermo, cerramos el itinerario para el próximo viaje.
Lejos de lo ecléctico, verdad?